Hoy fue un día muy completito.
A primera hora de la mañana me levanté con toda mi energía deseando saber como iba a transcurrir el día. Bajamos a desayunar y na vez terminamos nuestro cutre-café de máquina con un trozo de pan con mermelada, en seguida nos pusimos a trabajar en cocina.
La mañana dió para mucho, se ve que pasamos la prueba de quita y pon tarta congelada y nos subieron de nivel, jajajaja, ya nos dejan hacer cositas!!, la verdad es que aprendes un montón y comida tiene una pinta estupenda además de que la decoración de los platos es muy meticulosa.
En cocina, la plantilla es bastante grande, la gran mayoría es muy amable, nos tratan muy bien, ponen mucho interés en intentar que les comprendamos, hasta se "pelean" por enseñarnos París, jejejje. En sí, las ocho horas se te pasan volando porque no paras de hacer cosas, el chef se fía mucho de sus subordinados y de la gente de prácticas por lo que el trabajo se hace muy cómodo, no te sientes presionado ni en tensión sino todo lo contrario.
Algo que me llamó bastante la atención es que cuando alguien llega o se marcha se recorre toda la plantilla para saludarte o despedirse dándote dos besos o mano.
Bueno,pues una vez finalizada nuestra jornada nos acicalamos y fuimos dirección Notre-Dam, la primera visita al centro de la ciudad. Es super bonito, hay muchísimas cosas que ver, Restaurantes de todo tipo, miles de tiendas y lo que más me gusta, un montóne mercados. Caminando por las callejuelas de Notre-Dam había muchos puestos y pequeñas pastelerías con unos escaparates de helados que tenían una pinta exquisita y también algo muy típico, como no, crêpes gigantes tanto dulces como salados, mmmmm se te hace la boca agua. Ese día no probamos nada, decidimos que era mejor esperar a que llegue nuestro día libre para volver y ponernos las botas, jejejejeje.
Después de dos horas y media de paseo, decidimos volver al hotel que queda a 35 minutos en tren del centro.En el viaje de vuelta todo iba bien hasta que nos dimos cuenta de que el camino por el que íbamos no era el mismo que nos había llevado hasta Notre-Dam y fue ahí cuando una señora portuguesa se dió cuenta de nuestro "pequeño" problema y nos mostró el camino por el que teníamos que volver. Seguimos las instrucciones que nos habían dado y en un de la paradas un moro-mangante se subió al tren, echó un vistazo a las baldas de equpaje, cogió un portátil de un chico con pinta de ejecutivo que iba senatado enfrente de sus narices y salió. Así de fácil!, solo hay que tener un poco de cara y decisión.Estos moros de ... y sin faltar a la raza eh! pero aquí son demasiados y muy... atrevidos?jajaja.
A partir de ahí ya no nos pasó nada más sorprendente, llegamos al hotel y nos entretuvimos hasta que nos venció el sueño. Esto solo fue el primer día, creo que todavía nos queda mucho que ver.
Muchos besos, hasta la próxima!
2 comentarios:
PRIMEROOO!!!
Jaja
Los primeros días os dejaban algo de libertad en esa cocina, no sabían la que se les venía encima jajaja
Ahora ya eres la jefa de la cocina, en 2 semanas ya te has hecho con el puesto eh!!
Así me gusta campeona!! ;)
Se nota que no estoi yo con el mapita de la ciudad y trenes y metro eh jaja, menos mal que no acabasteis en belgica...ai...
Y a tener cuidado con esos ladronzuelos y demás calaña parisiense que aún os vana raptar en un descuido !!!!
Bikos!
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