jueves, 28 de agosto de 2008

MALENA ES NOMBRE DE TANGO

2 meses= 720 horas= 89.280 minutos= 32. 140.800 segundos = Cariño, Amistad, Complicidad, Risas, Muchas risas, Unión, Curiosidad, Descubrimientos, ExperimentaÇao (jajajaja), Aprendizaje, Consejos, Fraternidad, Sentimientos, ¿Alguna lágrima?, Emoción, Locura, Chispa, Niqué (jajaja), Vite-vite-Vite!, Petit, Chérie,Doublet (jajaja), Yoga, Dudas existenciales, Más consejos, Guapérrimo, Ta Gole!- ¿Ma gole? (jajaja), Michaeeelll- atten-atten-atten!!, Doucement,
Malinaaa!! (jajaja), Fifty: non touche!, Sorpresas, Ascensores, Cerveza, Kahue: Manela, "Hoy es noche de sexo voy a devorar tus fantasías...", Remy: joreeerrr!! (jajajja), Disney, Brasil lalalalalala!, Eu quero o meu recordo- beijos por todo o teu corpo (jajajaja), pardon eh!, ohhh putain!! (jajaja), c´est pas grave, más risas...


¿Cuál fue el desenlace nuestra aventura? afecto, cariño, sorpresa y unión. A veces la diferencia consigue que dos piezas de un puzzle tan diferentes puedan encajar y esta es una de esas veces.

Como una hermana, sobran las palabras.


Solo espero poder seguir compartiendo más momentos contigo, nos espera una nueva etapa, más difícil pero seguro que con muchas cosas buenas.


Te quiero pedorra!

jueves, 21 de agosto de 2008

À BIENTÔT ÉQUIPE!!


Cet blog je se l´adresser a tout celles persones qu´ils ont fait sens très hereuse en mes stages

Tous les adieux sont amers et après avoir vécu deux mois dans un lieu, elles deviennent beaucoup plus dures, deux mois qui sont passés très rapide grâce à toutes ces personnes qui ont fait que chaque jour était plus amusant, plus amène et qui ont réussi à gagner notre coeur.

Il est difficile de recommencer à reprendre ta vie quand par le chemin tu dois laisser les gens qui valent tant la peine, par cela tout de suite je suis plus triste que contente, contente pour revenir avec mes gens mais très triste pour vous être faits.

Merci a Moussa, Remy,Michael, Yoan,Louiq, Jhonatan, Karim, Siba, Éttienne, Chef, Kahue?, Ali...

Je vous rappelerai toujour, je vous apprécie beaucoup.

Gross bisous et embrassades.

lunes, 18 de agosto de 2008

LE DERNIER WEEK-END


Nuestro último fin de semana, suena triste, muy triste.

Decidimos dedicarlo a hacer aquellas cosas que nos habían quedado atrás, a ver algo que no hubiéramos visto ya... Después de haber estado en los mercados de Londres, me preguntaba si en todo París no había ningún mercado similar, tenía que haberlo. Miramos en Internet y dimos con el mercado más famoso de la ciudad, el mercado de Las Pulgas. En Internet lo comparaban con el de Candem, pero finalmente no tenía nada que ver. Era enorme y tenían muchos puestos, pero todos eran prácticamente iguales, ven

dían los mismos productos y no había mucha variedad, o vendían ropa o antigüedades. Una vez visto el mercado de “Las Pulgas”,continuamos nuestra ruta por los Campos Elíseos para verlos por última vez y de paso hacer las últimas compritas. Después de casi dos horas de compras, el hambre se hizo notar.Cogimos un metro y nos acercamos hasta Saint Michel, había unos restaurantes de comida tradicional que no pintaban nada mal. Elegimos el que parecía adecuarse más a nuestros caprichos ese momento. El lugar era acogedor, toda su fachada estaba decorada con plantas de colores y en su interior objetos antiguos y cuadros muy estilosos decoraban el local. Empezamos con unos escargots (caracoles), si! aunque no os lo creáis me comí unos caracoles !! y yo seguí con una confitura de canard terminando con una crep de miel y helado de vainilla. Los caracoles no me gustaron demasiado, su textura me resultó algo grimosa pero el pato estaba muy sabroso. En cuanto terminamos de comer, pagamos la cuenta y seguimos nuestro recorrido. Paseamos toda la tarde por las callejuelas de Saint Germain de près y por supuesto, Notre-Dam, donde nos dejamos caer en un pub de apariencia calenturienta ya que sus paredes estaban vestidas además de con miles de globos rosas y rojos, con sujetadores que al parecer dejaba alguna admiradora que otra tras los strepteases de cada noche. Después de un mojito y un piña colada, nos fuimos Malena, su chispa y yo a seguir callejeando hasta que nos cansamos. Volvimos al hotel.

Al día siguiente Malena decidió quedarse en el hotel, estaba demasiado cansada y sus ánimos no le permitían dar un paseo más. A las 8 de la mañana ya estaba en pie , después de una ducha que consiguió despertarme del todo, me vestí y salí decidida a desayunar a París, dos meses aquí y todavía no había probado los famosos croissants. Cogí el RER y me fui hasta Notre- Dam, allí desayuné un delicioso croissant con un cutre café, no logro encontrar se maravilloso café de París por el que vale la pena pagar hasta 8€ de lo delicioso que está. Mi plan para esa mañana era visitar algún que otro mercado de abastos, mezclarme entre los parisinos y observar todos los productos que ofrecían los diferentes puestos. Fui de un mercado a otro hasta que empecé a sentir debilidad, tenía hambre. Para comer volví a Saint Michel, esta vez a le Crêperie de les arts. Por su decoración parecía más griega que francesa. Sus techos eran bajos, luz tenue y máscaras y objetos étnicos adornaban el resto. Pedí una mesa para uno, la camarera me guió. Elegí una crep de pollo con tomate natural y queso y para beber como me apetecía un vino fresco, me decanté por un rosado que no parecía que le fuese mal a mi crep.
No estaba mal, refrescaba si, pero era algo fuertecillo, había pagado 6,00€ por 25cl de vino, había que bebérselo. Salí del restaurante bastante satisfecha y algo… ¿mareada?, el vino me afectó más de lo que pensaba, la sonrisa que llevaba de oreja a oreja lo decía todo. Mi camino estaba algo distorsionado, una copa más y un vaso del Mcdonals y seguro que alguna moneda me caía, jajajaja. No me quería ir de París sin haber ido al cine, hacía tiempo que quería ver una película francesa “El primer día del resto de tu vida” sonaba bien. Para ello tendría que esperar a la próxima sesión, todavía me faltaba 1.20h por lo que decidí ir a tirarme a los jardines de Luxemburgo a ver si así se me pasaba la tontería y de paso descansaba un poco. Al llegar había un banco que me estaba esperando, allí me tumbé y cerré los ojos. No podía estar más a gusto, rodeada de un paisaje inmejorable y de fondo la melodía de una banda de música que estaba tocando cerca de allí. El sueño se estaba haciendo conmigo cuando de repente un hombre se acercó a mi y me preguntaba : “ Est-tu mort? , Si t´est mort je t´aide (Estás muerta, si estás muerta yo te puedo ayudar!!jajajaja. No volví a cerrar los ojos, por si a caso jajaja. Antes de entrar al cine quise probar suerte a ver si conseguía dar con ese maravilloso café Parisiene, me salió más caro que el cine y era una mierda! desistí.
Compré mi entrada para una peli de Colin Farrell en V.O con subtítulos en francés. Una película con un humor bastante especial, valió la pena, me reí bastante y salí bastante satisfecha por mis avances en Francés.

Para terminar el día, recorrí por última vez las calles de Notre-Dam, Saint-Germain, Saint Michel, Saint Louise… hasta que llegué a Châtelet donde cogí el RER para volver al hotel.

Me da muchísima pena dejar París, voy a extrañar muchísimo esta ciudad tan increíble, sus calles, su ambiente, algún día volveré para quedarme una temporada.

lunes, 11 de agosto de 2008

LONDON











Hacía tiempo que ya tenía ganas de visitar Londres y no podía tener mejor excusa que ir a visitar a Víctor, que se fue a pasar 3 semanas a tierras Británicas para "perfeccionar" su English (jejeje). Así que el jueves pasado aterricé en Londres a las 19.20. El vuelo a penas duró 50 minutos y no me arrepentí de viajar con Air France, el personal era bastante amable.
Cuando llegué, Víctor ya estaba esperándome, después de un super achuchón que concentró todos los que no me dió en el mes y medio que llevábamos sin vernos, nos fuimos hasta a residencia donde se alojaba.Esa noche ya no salimos.

A pesar de tener a penas 3 días para ver lo máximo posible de Londres, gracias a mi guía personal, mi GPS personlizado (jajajja) la visita dió para mucho, hasta para ir aun festival de música.

El Viernes el día amaneció soleado, no hacía calor pero se estaba bien y para ser Londres yo me conformaba. De camino a nuestra primera parada, el Big Ben, me dejé sorprender por los enormes edificios e interminables rascacielos que decoraban la ciudad. Me gustaba su esqueleto, que los edificios estuviesen separados por los numerosos canales del Thamesis.Llegamos al Big-Ben seguimos por Picadilly Circus, el Soho, China Town y pasamos la tarde en el mercado de Coven garden. Si tuvise que elegir me quedaría con el encantador barrio del Soho y el mercado de Coven garden. Cuando había terminado el día el cansancio se hizo con nosotros y decidimos descansar y recuperar fuerzas, el día siguiente iba aser más duro.

Al día siguiente, decididos a ver el mercado de Candem cambiamos nuestra ruta por Nothing Hill, era el mejor día para visitar ese mercado. El día se había despertado con algunas nubes lo que dejaba un cielo gris más propio de Londres. Nada más llegar al mercado, empezaron a caer unas gotas intermitentes que nos acompañaron durante todo el día. El mercado era impresionantemente grande, la mayoría de los puestos eran de ropa, recuerdos y objetos antiguos. Comimos en un thailandés, en donde tuve que cambiarle mi plato a Víctor porque ese contraste de sabor agridulce no era de mi agrado, y nada más terminar nos fuimos en dirección Victoria´s Park, mi guía tenía planeado un festival de música alternativa.

El festival empezaba a las 12 del mediodía y terminaba a las 22.30. Llegamos a las 16.00. La verdad es que fuí un poco a rastras, todo sería por no destrozar las ganas que Víctor tenía de ir . Yo estaba muy metida en mi papel de turista, con elcutre-chubasquero del chino qu me tuve que comprar para evitar la lluvia e intentar repeler el frío que hacía, y repito, "intentar".

El primer concierto fue el que más me gustó, bueno y también resultó ser el único. Tunng, su música es una mezcla entre folk y sonidos electrónicos que resulta ser muy agradable para aquel que la escucha. El resto del festival saltamos de un escenario a otro recorriendo todos los grupos que le gustaban a Víctor, pq yo no tenía ni idea. No era el mejor día para acudir a un fesival, no paraba de llover, hacía frío y era al aire libre, aunque eso a la gente de allí no parecía importarles pq el que no iba desnudo iba de manga corta y chanclas... Yo estaba deseando que terminase, aunque entre tanto me reí bastante por todo personaje cuánto había allí, cada uno más peculiar. Por fin llegaron las 22.30, ya podía volver a la residencia, darme un baño de agua ardiendo y dorrrmirrrrrrrrrr... Después de todo, no estuvo tan mal.

El Domingo, madrugamos para terminar mi esporádica visita por el increíble mercado de Candem Town, con diferencia lo que más me gustó. Impresionante para todo aquel que se digne a verlo. Un entresijo de calles llenas de puestos de toda cosa cuanta puedas imaginar y cada cual tenía su fachada decorada de la forma más original y personalizada posible. Nos dejamos perder por todas sus calles, nos sumergimos en el ambiente despreocupado y bohemio que desprendía ese lugar. Con pena, dejé ese barrio para ir al aeropuerto, un avión que me llevaría de regreso a París me estaba esperando.

El fin de semana valió la pena, a pesar del poco tiempo, Víctor puso todos sus esfuerzos para que viese lo máximo posible y lo consiguió. Disfruté muchísimo de la visita, fue muy divertido y espero poder repetir más adelante.




I love you churriiiiiiiiiiii, thank you for this week-end!! jajaja

domingo, 3 de agosto de 2008

ANTEPENÚLTIMO FINDE


Como solemos hacer todas las semanas, el Sábado nos levantamos cuando nos cansamos de dormir para recuperar las energías gastadas durante toda la semana.
Ese día nuestra primera parada era en Gare du Nord, donde el día anterior habíamos quedado con nuestro “coleguilla” Moussa, el hombre de la paciencia infinita, el Sta Teresa del Pullman.

Habíamos quedado en que a mediodía saldríamos del hotel sin pactar una hora de llegada ni un punto de enuentro. Supusimos que él calcularía el tiempo que tardaríamos en llegar a la “gare” y nos encontraría fácilmente. Al llegar esperamos durante casi una hora y Moussa no aparecía. La desesperación nos hizo creer que nuestro amigo iba a recurrir a hacernos “la del despiste” pero no, al final resultó que cada uno estaba esperando en una esquina de la estación y así era un poco complicado encontrarnos.

Nuestra segunda parada obligatoria era el cementerio de Montparnnasse, un lugar tétrico a la vez que agradable. Una vez nos adentramos el cementerio una sensación de armonía, curiosidad y asombro recorría todo mi cuerpo. Cada una de las tumbas era más peculiar, todas ellas estaban absolutamente personalizadas. A medida que avanzaba por las calles que separaban las sombrías tumbas me sentía como un personaje dentro de una época en la que la ignorancia llevaba a la plebe a depositar sus ilusiones en hechiceras, desatar su pánico en la quema de brujas y temer a los vampiros. Era un cementerio de película de terror.

Salimos del aquel tétrico escenario en dirección Monmantre, el barrio de las putas. Ya habíamos estado allí pero nos quedaban unos flecos por atar antes de despedirnos del barrio definitivamente. Subimos a la colina, que a mi parecer, ofrece las mejores vistas de la ciudad. Antes de hacer el recorrido en el tren turísico, como todo buen viajero de manual, decidimos parar en un restaurante a recuperar fuerzas. A mí me apetecía degustar platos típicos de la gastronomía francesa por lo que paré en aquel que me pareció ofrecer lo que buscaba, no me arrepentí.

Terminamos el día tomándonos un helado en San Michel, donde cogimos el Metro con intenciones de regresar al hotel.

Esta mañana nos levantamos temprano, queríamos ir a Versalles. Alas 10.00 estábamos esperando el bus que todas las mañanas nos lleva hasta la estación del RER. Después de 2h de recorrido llegamos a Versalles y nos encontramos con una cola que nos llevó a otras 2h de espera. Al fin entramos, pagamos 25,00€ y nos recorrimos el castillo. Lo más impresionante, sus inmensos jardines. Miles de flores junto con las numerosas fuentes, figuras de mármol y un gran estanco dan vida a los jardines del Palacio, los cuales recorrimos en unas bicicletas de alquiler (yo creo que María Antonieta necesitaba un GPS para moverse por allí, jajajaja). Son impresionantemente grandes, sin ruedas y con intención de recorrértelo en un día, el tiempo es insuficiente. En cuanto a dimensiones, el Palacio estaba acorde con las de los jardines, y su belleza también destacaba pero una vez visto todo el precio me pareció un tanto abusivo, mis expectativas de Versalles eran mejores.

Nuestra visita había finalizado, cansadas, volvimos a “descorrer “ lo recorrido zanjando así nuestro antepenúltimo fin de semana.