miércoles, 25 de junio de 2008

EL ATERRIZAJE

Aquí comienza mi aventura, dos meses por delante para mí, para explorar, indagar, divertirme, conocer, crecer, enriquecerme...
Como algunos/as ya sabeis, el Domingo partí hacia tierras francesas para realizar las prácticas que me harán ser una excellente chef, jejeje.Nada más llegar al aeropuerto tuve que hacer de las mías, osea lo que según algunos llaman una "manolada" jajaja. Además de llegar con el tiempo encima, la maleta tenia un sobrepeso de 13 Kg y ya me ves a mí de aquí para allá, de quita y pon para intentar conseguir en vano, deshacerme de esos "kilos de más". Durante unos minutos conseguí ser el centro de atención de unas cuantas miradas a las que parecía divertirle ese momento, lo que a mí no me hacía tanta gracia ya que al final terminé pagando 48 eurazos por esos 6Kg de más de los que no logré deshacerme.
Después de tanto ajetreo todo fue muy rápido, embarcamos y cuando me dí cuenta ya estábamos en París. Una de mis grandes preocuaciones era dónde nos iban a alojar, puse todos mis esfuerzos en invocar a los dioses del olimpo para que no nos metiesen en un zulo de mala muerte y parece que funcionó, nos dieron una habitación en el hotel que no está nada mal, lo único, que Malena y yo tenemos que compartirla, por lo nuestra intimidad queda limitada a las cuatro paredes del cuarto de baño jajaja.El Lunes por la mañana nos citamos con nuestra tutora de prácticas, rubia, alta, delgada y algo impuntual ya que estuvimos esperándola durante una hora para que finalmente fuese otra persona la que nos enseñase el hotel y nos presentase a gran parte de la plantilla. Ésta nos llevó hasta la gobernanta, una mujer negra de unos sesenta y pico, alta gruesa y con una voz bastante impetuosa, nada más verla me vino a la cabeza una mujer de coro típica de iglesia americana, se llama Marié y es muy graciosa.Nos dió los uniformes, nos cambiamos y allí fuí yo sitiéndome como un astronauta dentro de un traje, camino a la cocina. Nada más llegar nos mandaron a la zona de pastelería en la que nos pasamos la mañana cortando tarta congelada y colocándola en bandejitas de postre, algo muy constructivo. Entre trozo y trozo de tarta empezamos a perder la vergüenza y dejamos correr nuestro torpe francés. Logramos entendernos mejor de lo que esperaba y la verdad es que me resulta bastante divertido verme expresar en otra lengua.
Al salir dedicamos el resto del tiempo a informarnos sobre transporte y cosas varias de PARÍS cerrando nuestro día con un delicioso solomillo bien sanglier que nos hizo el chef. Lo cierto es que estar en París en un hotel de 4 estrellas con todo cubierto es una maravilla!

Bueno seguimos en contacto, mil besos y hasta pronto!!

1 comentario:

Psicodélico dijo...

Jajaja si ya decía yo que no te podías despedir sin hacer ninguna de las tuyas!!!!
Allí estabas tú quitando algún "trasto" que se coló y no querías que te vieran quitar!!!!!
jajajajaja

No voi dar más detalles, lo raro es que al aterrizar no liaras otra jaja

Bonito comienzo de aventuras!!!

Habrá que ir leyendo cada fascículo con atención!!!

TQ!
Bikos!